Los sueños no son mas que ansiadas ilusiones, nacidas en el ocaso y creadas por la imaginación, tú comenzaste a ser un sueño, una ilusión desmedida plasmada en versos, irreal, irracional. No podía saber si realmente algún día encontraría mi sueño.
Naciste en mi ignorancia, en mi ocaso, en el atardecer que nublaba los horizontes de mi destino. Naciste y llenaste el cauce de mis ilusiones, que corría por el valle seco de mis emociones, el valle de los recuerdos olvidados, de las palabras necias, de las mentiras clavadas en las palmas de mis manos.
Naciste en un despertar de imágenes, de sentimientos cargados de miedos e inseguridades, como un ángel caído del cielo para sanar mis heridas y cubrirlas con besos, con sorpresas y sonrisas de ensueño. Pude atrapar tus manos para acariciarlas con las huellas dactilares de mis dedos y saber así si verdaderamente eras real.
Naciste mucho antes en mis sueños, en cada palabra que mi corazón sangraba por no saber si sólo existías en mi imaginación, si algún día te encontraría o si mis versos habían creado en mí la idea de que existias. No sabía si te encontraría y al final me encontraste tú, perdida como yo en algún renglón de la vida.
Ya no hay tormentas, rayos y truenos del friolento atardecer de mi cuerpo, ni lluvia que corte mi piel con los afilados cuchillos de sus lágrimas. Mis miedos se esparcen y desaparecen, envueltos en el horizonte de los recuerdos que no llego a divisar. Ahora mi alma respira, me siento unido a las pasiones, ilusiones que me alejan del un mundo infectado por los arduos pesares del tiempo, no envejezco en el extremo del escepticismo como un viajero en las lagunas de no saber si estaba viviendo, un prisionero de mi propio juicio con inseguridades de esperanzas con recelo.
Era un pájaro herido tirado en el suelo, despojado de toda libertad y atado a las leyes de la gravedad, exhausto ante la dura amenaza de un mundo que no cesa de girar en torno a un cielo azul o estrellado, y otras veces nublado hasta los sinfines de mi entendimiento.
Ahora puedo sentirte, rozar con mis manos tu cuerpo, dibujar con las yemas de mis dedos curvas en tu espalda y hacerme a la idea de que no seas tan sólo un sueño. Puedo respirar por saber que tengo alma, que la has despertado y siento que vuelvo, que me emociono con cada mirada y cada sonrisa que me regalas.
Se empaña mi espejo, nublo cada esencia del sentido del mundo, porque siento que tú eres el reflejo de mi universo, todo se desenfoca y un sólo rostro aparece, emergido de lo mas profundo de mis sueños.
Caricias, besos, vaporosos y suaves recuerdos que creo junto a ti y que evitan que mis manos se congelen y dejen las palabras, que invaden mi alma por las puertas de mi mirada. Permanezco inmóvil, pausado e inquieto, mientras que cada día me pregunto si eres la realidad de mis sueños, si el mundo que he creado en mis versos ha cobrado vida encarándose en tu cuerpo. Pellízcame para saber si estoy despierto y seguir creando recuerdos!!!
Después de un tiempo no siendo yo… estoyu retomando las riendas de mi vida… Hablamos bloguero!!! le tengo que volver a dar mi enfoque a mi blog. Me hice uno en la cuenta de google, en bloguer pero lo di de baja… prefiero esta cuenta y seguir llenando este sitio web con mi sello personal. Un abrazo Diego.
Eres increíble!!!nunca pierdas la magia que desbordas. gpeemv…te quiero